
El Padre Amézola ya descansa en la eternidad del Cielo. Su personalidad será siempre recordada por
todos los que tuvimos el placer de compartir con él unos escasos momentos de nuestra existencia.
Radio aficionado, fotógrafo, motociclista y matemático: el Padre Amézola siempre tuvo la
paciencia necesaria para aguantar las presiones de sus adolescentes alumnos, y de vez en cuando salpicar su
normalmente serio rostro con sonrisas que todavía retumban en los confines de nuestras mentes.
Cualquier persona que desee expresar aquí unas cuatro palabras en recuerdo del Padre Amézola puede
enviar dicho texto a renesandino@hotmail.com
Te invitamos a rezar un Padre Nuestro por el eterno descanso del alma del Padre Amézola.
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