
(Por René Sandino Monterrey, Toronto, Canadá, 26 de Julio de 1990)
Introducción
Cuando la Patria debe rendir eternos honores a uno de sus más fieles hijos, uno de esos que sí puede ser
considerado Patriota, nosotros, los restantes, que podemos ser patriotas o ser otra cosa, tenemos la obligación
de conocer la forma en que un hombre puede llegar a inmortalizar su alma ante la tierra que lo engendró. Como
nicaragüense siento, no sólo la obligación de conocer los hechos que forjaron la historia patria,
sino el deber moral de propagar dichos acontecimientos y personajes, de tal manera que aquellos que ya los saben o
conocen, se deleiten recordándolos, y los que no, que se informen y también disfruten.
Me encuentro un poco lejos de mi tierra. Vivo en Canadá, el país del hielo gratis (y raspado sin sirope).
Pero la Patria la tengo aquí, en su lugar, en aquella parte del alma donde siempre debe estar. Esta microbiografía,
como su título lo indica, menciona los datos relevantes de la persona de José Dolores Estrada, aquel que
muchos hemos oído mencionar, y que poco conocemos. Démosle lugar pues, a los registros históricos
que he encontrado por aquí, y que nos dan una clara idea de la vida de tan importante personaje.
Datos Biográficos
| Nombre completo |
José de los Dolores Estrada Vado |
| Nacimiento |
16 de Marzo de 1792
Nandaime
Departamento de Granada
Nicaragua
|
| Padre |
Timoteo Estrada |
| Madre |
Gertrudis Vado Lugo |
| Hermanos |
José Julián, Magdalena, José María |
| Bautismo |
20 de Marzo de 1792
Parroquia de Nandaime
Cura Párroco Luis Buenaventura Gutiérrez
|
| Muerte |
12 de Agosto de 1869
Managua
a la edad de 77 años y 3 meses
|
Algunos sucesos importantes en su vida
Septiembre de 1826
Participa en un movimiento que depone al recién designado Jefe del Estado Don Pedro Benito Pineda. Estrada apoya
a Don Juan Argüello.
Guerra Civil de 1854
Pelea al lado de don Fruto Chamorro en defensa del gobierno. Los revolucionarios de la época son jefeados por el
Doctor y General Máximo Jerez.
14 de Septiembre de 1856
Con más de sesenta y cuatro años a tuto, el entonces Coronel Don José D. Estrada, al mando de unos
160 nicaragüenses, libra una gloriosa batalla contra un número considerablemente mayor de filibusteros. Los
invasores, mejor armados y con la ventaja del factor sorpresa, tratan de eliminar a los patriotas que, atrincherados en
los corrales de piedra y madera de la casa hacienda San Jacinto, ubicada en el centro del llano Ostócal, al nordeste
de Tipitapa, oponen férrea resistencia a los norteños. Desde finales del año 1855, el invasor William
Walker se había apoderado del país gracias a la superioridad de sus armas. Pero con la derrota de San Jacinto,
en la que sufrieron su más grande derrota los intrusos del norte, se demostró que podía más
el amor a la Patria que el amor al poder. En la refriega muere Byron Cole, jefe de las fuerzas invasoras enviadas por
Walker a San Jacinto. Los nicaragüenses sufren muchas bajas.
25 de Junio de 1857
Por decreto del gobierno, nómbrase General de Brigada del Ejército de la República al Señor
Coronel Don José Dolores Estrada. El presidente de turno es el General Tomás Martínez.
1863 a 1867
El General de Brigada Don José Dolores Estrada pasa al exilio en la vecina República de Costa Rica,
después de la guerra de 1863, cuando un movimiento revolucionario no pudo derrocar al presidente General
Tomás Martínez. El General Martínez había sido declarado reelecto para el período
del primero de Marzo de 1863 al 1867. Los opositores, alegaban fraude electoral. El candidato opositor es Don José
Joaquín Cuadra.
1 de Julio de 1869
Por decreto del gobierno, nómbrase General de División al Señor General de Brigada Don José
Dolores Estrada. El presidente de la República en ese entonces es Don Fernando Guzmán.
12 de Agosto de 1869
Un poco más un mes después de haber sido ascendido al grado de General de División, el Nicaragüense
Patriota Don José Dolores Estrada, entrega el alma al Creador, y el espíritu a la Patria. La recompensa es
inmensa. Los nicaragüenses recordarán a este hombre por siempre, porque se ganó los grados militares
sudando en la lucha, y exponiendo la vida no una, sino muchas veces, todo por puro y desinteresado patriotismo.
Epílogo
Obtener el grado de General de División por haber estudiado en una academia militar gringa es labor fácil,
si se compara con lo sinuoso que fue para Estrada el ganarse similar asignación después de toda una vida
de abnegada lucha. Fácil es llegar a la Presidencia de la República por medio de lazos consanguíneos.
Fácil es usurpar el derecho de gobernar a un pueblo, cuando se usa la máscara de una revolución
popular para disfrazar otra dictadura genocida. De igual manera, la historia fácilmente determina a quién
puede llamarse Prócer, y a quién no.
¡ Viva Nicaragua !
¡ Viva Estrada !
¡ Viva Nandaime !
Bibliografía
Estampas de Granada y sus 450 Años de Fundación
Alejandro Barberena Pérez
Talleres de la Imprenta Nacional
Managua, D.N., Nicaragua, 1974
Historia de Nicaragua
Ricardo Páiz Castillo
Colección La Salle
6ta. Edición
Managua, Nicaragua, 1976
